El equipo ya no es solo humano

El 4YFN ha sido siempre un termómetro del ecosistema emprendedor. En 2026, el mensaje fue inequívoco: la inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología emergente para convertirse en infraestructura. No pertenece a ninguna industria en concreto porque las atraviesa todas. Es lo que el evento denominó Infinite AI.

Los números respaldan el cambio. La adopción de IA entre las startups presentes en el 4YFN alcanzó el 60% en 2025, y ese mismo año las startups de IA captaron el 53% del venture capital global. España no es ajena: el 42% de la inversión total en 2025 se concentró en IA, deep tech y biotech, consolidando al país como el quinto ecosistema europeo por volumen de inversión en inteligencia artificial.

Pero más allá de las cifras, el 4YFN 2026 dejó tres conversaciones que merecen atención real.

01_El equipo ha cambiado

Los agentes de IA dejaron de ser un concepto para convertirse en protagonistas: operan de forma autónoma dentro de flujos de trabajo reales, toman decisiones dentro de límites definidos y entregan resultados medibles. El nuevo paradigma no vende eficiencia, vende el trabajo hecho.

Mario Brassesco, Director de Inversiones de Encomenda, identificó en su keynote en el stand de CaixaBank DayOne tres tipos de compañías que navegan esta transición:

  • Agent-Enriched: mantienen al usuario en la interfaz, pero usan agentes para amplificar su productividad.
  • Agent-Enabled: el cliente paga por resultados; el sistema actúa como un empleado digital con ROI directo y medible.
  • Outcome-Based: el modelo con mayor potencial. Servicios tradicionales que se transforman en sistemas escalables, con márgenes expansivos y mayor defensibilidad.

Dos de las participadas de Encomenda ilustran bien este espectro:

  1. VOICEB.ai despliega agentes de voz que prospectan, cualifican y cierran ventas de forma autónoma, con pricing basado en resultados.
  2. Uxia automatiza el user testing mediante usuarios sintéticos generados con IA, entregando feedback de usabilidad en minutos.

En ambos casos, el agente no asiste: entrega.

02_Primero los cimientos

La IA ya no es una ventaja diferencial. Es el punto de partida. Y ahí es exactamente donde surge el problema: muchas empresas están adoptando IA sin una base de datos sólida. Sin cimientos, los sistemas no aprenden, las decisiones no se pueden auditar y las promesas no se cumplen.

La conclusión de Brassesco fue estratégica, no técnica: quien controla el dato, controla el valor. Las empresas que generan dato propio construyen un ciclo de aprendizaje acumulativo que se convierte en ventaja competitiva real y en el switching cost más difícil de superar.

03_Profesionales del futuro

Si los agentes ya forman parte del ecosistema productivo, la pregunta ya no es si afectarán al trabajo humano, sino cómo cambiará el papel de las personas. Los perfiles que prosperarán combinan creatividad y adaptabilidad, mentalidad de constructor, ownership real y, sobre todo, IA fluency: la capacidad de trabajar eficazmente con inteligencia artificial como habilidad profesional básica.

La fotografía de 2026 no muestra una tecnología emergente. Muestra el nuevo punto de partida. Quien controla el dato controla el valor. Quien vende resultados, no acceso, redefine su mercado. Quien entiende que el equipo ya no es solo humano, lleva ventaja.


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